Muy bueno, la visita de de Sartre y Beauvoir como mensajeros del innombrable…y Sartre en plan censor de proselitista marxista con aquello, aquel versiculo de la pràctica como criterio de la verdad…la realité suffisante nada de libros ni de ilustracion… y al final el escritor invàlido es como una reencarnacion de Sade, o un discipulo avisado…me lo voy a volver a leer pero me gusto mucho la idea de Sade sodomista y libidinoso por las calles de La Habana…pero reducido a su silla de ruedas ja ja muy bueno
rolando, es un placer.
Muy bueno, la visita de de Sartre y Beauvoir como mensajeros del innombrable…y Sartre en plan censor
de proselitista marxista con aquello, aquel versiculo de la pràctica como criterio de la verdad…la realité suffisante nada de libros ni de ilustracion…
y al final el escritor invàlido es como una reencarnacion de Sade, o un discipulo avisado…me lo voy a volver a leer
pero me gusto mucho la idea de Sade sodomista y libidinoso por las calles de La Habana…pero reducido a su silla de ruedas ja ja muy bueno