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Pop y revolución: los 80 años de Raúl Martínez

  • Ago 04, 200710:35h
  • 14 comentarios

La figura cubana más importante dentro de la historia del Pop Art, Raúl Martínez, habría cumplido ochenta años el próximo noviembre. Otros octogenarios y tocayos nos distraen, pero este artista singular también merece ser recordado. Evolucionista súbito desde el mejor expresionismo abstracto de los Fifties al martirizador Martí del silkscreen, el pintor camagüeyano (Ciego de Ávila, 1927- La Habana, 1995) dejó una impronta, un print profundo en la historia de la pintura en Cuba.

En 1988, dijo en una entrevista: “Mi vida artística se divide en dos períodos; uno la abstracción, el otro la figuración. La primera fue la única manera de descubrir —desde adentro— quién era yo como ser humano. La segunda, descubrir —desde afuera— quién era yo como ser que quería comunicarse.”

Martínez descubrió la abstracción en una etapa de ruptura personal con el lenguaje académico y de contactos con USA, adonde viajó en 1950. Cuando regresa de Chicago, con estudios muy breves en el Art Institute, ya es portador del germen incurable y gestual de la action painting. Trae marcas de Tobey y Motherwell, de Clifford Stills y Stuart Davis, de Pollock con su famoso film y sus covers de Life, beatnicks del canvas que dicen cosas libres, rápidas, desenfreno en respuesta a la abulia abundante de postguerra.

En Cuba era momento de rombos afrobatistianos y estética bantú-carabalí; fermentaba el mirage que el abogado asaltador vendía desde la anuente Bohemia de Quevedo. Martínez se vincula entonces a Los Once, el más grande reflejo del arte americano al sur de Cayo Hueso.

Al llegar los mandantes verdeolivo, el arte cubano se fragmenta y Martínez se encarrila en la figuración. Vía Rauschenberg Causeway, arriba a una feliz conciliación con elementos que ha traído siempre consigo: textos, gráfica, avisos, y da forma a una novedosa obra gráfica, que abarca desde el cartel hasta las portadas de libros.

Su arte se identifica sobre todo con las dos primeras décadas de nuestro pseudocialismo, cuando se comenzó patear la lata de los repitentes guevaras y martíes; una lata que coincidía con las sopas de Warhol. Fue el alimentador, el provider del Pop Art en Cuba: racionado, extranjero.

Es Pop Art y no es. Como Fernando Álvarez asocia, es a menudo más Abela, más Victor Manuel, que Lichtenstein o Ramos. Más Arche, más Amelia que Warhol, añadiría. Y es, además, el cartel polaco y el japones Fukuda, que a veces daba la libreta. Con su popular obra consolidó una estética que, tras décadas de versiones y estilizaciones, se volvió de uso nacional y aún perdura.

A los sesenta años decía, con modestia: “No me siento satisfecho con lo creado. O soy un cretino o soy demasiado inteligente”. Y destila una angustia penúltima: ¿cuánto tiempo más para remediar lo que no hicimos o lo que hicimos mal hecho? ¿Podemos volver a transformarnos o nos contentaremos con abrazarnos a una imagen que se funde con el silencio?

César Beltrán
Miami

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14 respuestas
Comentarios

  • Anonymous dice:

    Es cierto que Raul trabajo con los iconos revolucionarios, pero utilizo también muchos rostros populares de las fotos que él mismo tiraba, pues era muy buen fotografo.
    La primera imagen del articulo es un cuadro buenisimo, de la etapa màs proxima a Rauschenberg, donde utiliza la foto, el collage, y toda la carga gestual del action painting, es la etapa que màs me gusta de Raul.
    Creo que es la màs interesante, porque trabaja con la logica de construir y destruir el cuadro y el resultado es inesperado.
    Su etapa màs Pop es muy buena pero es màs una manera de hacer que se repite. Un gran disenador
    y un hombre con un gran sentido del humor…
    Gracias Cesar me gusta mucho tu blog, y los puentes que haces entre arte y diseno.
    Saludos,
    Maite

  • Connie dice:

    Machetico, me uno a los blogueros que esperan con entusiasmo tu blog. Gracias por el excelente artículo sobre Raúl Martinez. Espero pronto contribuir algunas cosas publicadas en los 60/70 sobre diseño. Estoy muy contenta que has abierto el tema.

    Abrazos

  • Anonymous dice:

    ERNESTO: Podrían igualmente pasar con el carrito del market el Ciar de César, bien provisto de imégenes: el Martí Yuma, Cuna en Chino, etc…

  • Ernesto dice:

    Off topic -or not: para los que gusten del poster polaco,aquí hay un montón, junto a dos o tres cubiches. Y si acaban de cobrar y quieren gastar un poco, pues aquí.

  • Anonymous dice:

    Sincerely, Thank you all very much.
    Cesar

  • A.T. dice:

    Cesarmach: Buen post. An!ado que no dijiste Pop cubano, sino Pop art. Si bien lo poco de pop nuestro es el afiche (camino heredado de el afiche polaco de Tomaszewski y Starowieyski et. al., por cierto hay que decirlo, mas originales que los nuestros), pero no olvidemos que afiche es politica de estado. A nuestro (semipop) le falta la burla de critica social y su alabanza al kitsch (salvando el arte de Umberto Pena) que tiene el afiche polaco socialistoide. Cual es la razon que los tres temas fundamentales del pop art americano: el objeto de consumo, la tira comica y el multiple no se tocan en el plastica cubana? Además de la censura fidelista, apunto a nuestra autocensura: No fuimos capaces de asimilar nuestro “kitsch” (sera nuestro exacerbado origenismo… no es el fidelismo una especie de origenismo político en vez de literario?). A la pintura cubana “seria” de los 50 de que hablas (“rombos afrobatistianos y estética bantú-carabalí”) y a la que le sigue de los 60 (sustituye lo anterior con “rombos afrofidelistas”) le costaba mucho pero mucho trabajo autochotearse. Seguimos…

  • Rosa Ileana Boudet dice:

    Machetico: Qué bueno, felicidades. También se esperan o están a punto de salir las memorias de Raúl Martínez. De puntual seguidor de nuestros blogs, Machetico estrenará el suyo. Lo espero. Gracias.

  • Anonymous dice:

    Centeno, welcome to the mainstream! MS

  • A. Normal dice:

    Vaya, prosa de internauta, el Klingon que se habla en la Neocuba del espacio. Memoria de autista y rapidez de Ninja (los rombos batistianos están tomados de las teorías Villeguianas sobre La Kuquine.) ¡Por fin se asienta este Machete!

  • Jose Antonio dice:

    Estupenda exposicion. Es verdad que tiene influencias hasta de Victor Manuel.

  • Anonymous dice:

    Hay otros mas totali-ratistas, pero menos autenticos.
    Fe de Rata

  • jorge alberto aguiar díaz (jaad) dice:

    !Enhorabuena para César Beltrán! !Esperamos su blog!!! Saludos y felicitaciones.

  • Amadeus dice:

    La obra de Raúl Martínez ya tiene sin dudas, un lugar de honor bien ganado en la historia de la pintura cubana. Sin embargo, su período más importante y por el que es reconocido internacionalmente, es aquel figurativo asociado a su innovativa visión de fusionar el pop americano con la imaginería socialista, lo que le ganó la trascendencia política en el contexto revolucionario.

    Raúl utilizó esa coyuntura histórica para realizar una obra que se convirtió en una apología a la cultura revolucionaria, a sus gentes, a sus líderes y héroes. No son una casualidad los ches, los camilos y los fideles, como exponentes de la grandeza de la Revolución. Fue un pintor magnífico, pero fue un pintor de la corte de Fidel Castro, como lo fueron con mucho menos calidad en su momento, Carmelo, Chocolate o Nelson Domínguez.

    Al contrario de Umberto Peña, también otro “popista” inolvidable, pero un maldito que siempre fue mal tolerado y visto con desconfianza, Raúl entendió lo que había que hacer en aquel instante, y si bien su pintura es una versión pop del realismo socialista demandado por el partido, lo hizo bien y con una calidad que lo salva de la mediocridad.

  • Jorge dice:

    Muchas gracias a César Beltrán y, extensivamente, a Ernesto por este texto. Un recuento muy ágil y concreto. Me hizo recordar el día en que me aparecí en casa de Raúl Martínez para que me dijera algo sobre su participación en el movimiento Telarte. El pintor fue un agradable anfitrión. Es una lástima que Martínez haya sido víctima del totaliratismo, además de como creador, también como homosexual. Machetico: esperamos tu blog. Un abrazo.