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Librerías de Miami

  • jun 30, 200719:35h
  • 16 comentarios

Cuando yo llegué a Miami abundaban las librerías de uso y las independientes. Recuerdo, por ejemplo, un punto de venta de revistas en Ponce de Leon Boulevard, a sólo dos cuadras de Miracle Mille, llamado Adolf’s Readers World. Era una tienda grande y fresca, llena de sombra, particularmente agradable en las tardes de verano, sobre todo en una ciudad en que el verano dura diez meses. Tenía revistas de todas partes del mundo, olía a dulces, a tabaco de pipa y a libros viejos. Las nuevas librerías ya no huelen a libros. Adolph’s estaba atendida por el propio dueño y podías escoger entre ver revistas durante horas y rebuscar hasta encontrar cosas raras, o pedirle al dueño que te indicara dónde estaba lo que querías; siempre lo había y siempre sabía donde estaba: si querías, te ibas en cinco minutos.

Había una librería de viejo bastante buena detrás de Miracle Mile en la que podían comprarse libros en otros idiomas, aparte del inglés. Allí compré libros de Sacha Guitry, Giraudoux y Camus en Le livre de poche. Gracias a esa librería, para mí Guitry siempre evocará un día de pesado calor tropical y un desayuno americano en Denny’s, en vez de un café de la Rive Gauche. Tanto esa librería como Adolf’s Reader’s World desaparecieron en algún momento de los ochenta sin que nos diéramos cuenta. A tres cuadras de Adolph’s estaba Americana Bookshop, con sus partituras de música antigua en el escaparate y sus libros de historia militar. Allí una vez compré una lámina de la guerra de Independencia cubana, que después regalé a quien no debía. Habían otras dos o tres librerías de uso en Ponce de Leon Boulevard. ¿Qué fue de ellas? ¿Qué de la papelería de la 27 Avenida, en la que siempre te atendían con una sonrisa? Ahora para comprar papel hay que ir a Office Depot cuya simple presencia bastó para matar todas las demás papelerías en varias millas a la redonda.

Cuando me fui ya casi no quedaban librerías independientes en Miami, como no quedan emisoras de televisión estrictamente locales ni cines ni periódicos que no formen parte de alguna cadena. “Corporate America” se ha ido comiendo poco a poco las tiendas familiares. En Miami fuera del barrio cubano, en que el idioma y la especialización protegen a media docena de libreros que de otra forma no serían competitivos, sólo quedaban cuando me fui dos librerías independientes: Downtown Bookcenter, que es también distribuidor, y Books and Books.

Visitar el viejo local de Booksand Books en Aragon esquina Salzedo era como visitar una extensión de mi casa. Estuve allí la última noche que pasé en Miami. Los anaqueles estaban vacíos, había gente mudándose que aún no se había adaptado al nuevo local. Iban a abrir allí una librería de viejo y tenían las cosas aún en cajas. Aunque nunca había sido un cliente regular de aquella librería, aquel lugar me traía buenos recuerdos y me dolió verlo desierto y desordenado. Lo había descubierto a poco de llegar de Centroamérica, después de años de estar en países en los que la restricción de divisas y la ausencia de una industria editorial hacían casi imposible comprar libros. La presencia de un lugar como Books and Books, lleno de libros y de gente que amaba a los libros me hizo pensar que yo sí cabía en aquella ciudad. Ver el viejo local vacío me deprimió. Visitar su nueva sede, al otro lado de la calle, me devolvió el ánimo. Era imposible estar deprimido entre tanta gente amable, de buen humor y animada.

Books and Books es una librería hermosa, tal vez la más hermosa de Miami. El nuevo local tiene techos altos, suelos de madera barnizada, luz natural en todas las salas y un patio central en el que hay una cafetería en la que siempre que me he sentado más de media hora me he encontrado con algún amigo. En la parte de atrás de la librería se puede jugar al ajedrez mientras tomas un café. He estado en librerías más grandes, pero no mejor dispuestas; he estado en librerías con mayor número de títulos, pero no mejor seleccionados. Al visitarla, uno piensa que a pesar de toda la estandarización comercial y de toda esa gente que apenas suena el tambor de guerra comienza a marcar el paso, América sigue siendo un lugar de contrastes, de gente que piensa por sí misma, que no sigue el tambor, de pequeños editores que tienen su espacio en las estanterías de librerías independientes y de librerías independientes que pueden sobrevivir a las grandes cadenas a base de buen gusto y trabajo duro. La América “real” puede ser la del interior con sus lacónicos cowboys, pero sería menos interesante y divertida si no existiera también la América de la costa, más europea, abierta las ideas extranjeras que tiene aún representantes incluso en el estado en que salió electo Bush.

Me alegró dejar en una librería de Miami mi último billete de veinte dólares. Allí, por última vez en mi país casi adoptivo, me sentí de nuevo cómodo justo antes de partir.

Juan Carlos Castillón
Barcelona

Fotografía de Barnes & Noble: cortesía de Emilio Ichikawa.

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16 respuestas
Comentarios

  • SOLEDAD dice:

    tenes el me reader

  • verónica dice:

    Gracias por su recomendación acerca de las librerias de Miami, precisamente estaba buscando alguna dirección porque voy a viajar allá y quisiera traer algunos títulos que aca en mi tierra no consigo.

  • Mario Agudelo dice:

    Que lindas historias. Me gustaría ir a Nueva Inglaterra a estar una semana en ese idílico pueblo. Gracias por el relato y perdone al desadaptado ése que escribió su amargura sin reconocer la belleza en su nostalgia. Un colombiano enamorado de todo lo que Ud. tan gentilmente describe.

  • sergio dice:

    buenas a todos ,al fin encontre un sitio para poder hablar de mi amor por la literatura,el comentario del señor Jose Antonio me lleno de curiosidad que pueblo es ese que describe en nueva inglaterra con tantas librerias,pues siempre he tenido la curiosidad de como seria la vida en otro estado que no fuese miami dade,donde si quieres un libro tienes que morir en barnes and noble o amazon o del señor y compatriota cubano que vendia libros en el parque de los capitanes generales ,frente a la escuela forjadores del futuro,ahi no se podia comprar pues era en divisa,yo siempre moria en reina donde habia una libreria de uso cuyo nombre no recuerdo,mi amigo ese siempre tambien fue mi sueño un local para hacer una libreria de uso ,donde se pudiera leer ,charlar y oir alguna buena musica ,pero aqui la cosa se pone cada vez peor para ese negocio y tenemos que morir en la factoria y dandole gracias a DIOS POR ELLO,SRAdalila la biografia la encontre en amazon pero en ingles y el libro de Ana mendes,lo hay en los dos idiomas tambien ahi,suerte

  • dalila reyes dice:

    Hola estoy buscando dos libros para un regalo me gustaria me ayudaran a encontrarlo.la biografia de Milton Hershey’s y el otro es de de la Profeta Ana Mendez, Regiones de Cautividad. Gracias

  • odalis dice:

    me ha gustado mucho su comentario, en cuba me dedicaba desde el ano 1994 ,hasta el 2006 ala venta de libros antiguos y de uso, ademas de litografias, grabados antiguos, etc, y aunque el mundo del libro es inagotable en sabidiria, creo que lei algo en mi vida de librera improvisada, pues fue el momento y la necesidad la que me llevo a mi y a otro grupo, de libreros a estar en esa plaza antigua,(palza de armas)en el corazon de la habana vieja,… llena de arboles y de sol, y sombras llevada por la brisa del mar sercano, a vender librosde uso, como le llamamos, aunque pudieramos estar vendiendo ediciones principes…o una primera edicion del quijote,no lo sabiamos hasta que paso el tiempo,y fuimos aprendiendo, algo de ese inmenso mundo del libro, y de veras al llegar a miami, lo primero que estrane fueron mis libros, los que tuve que dejar, bueno, siempre traje algo, de mis cosas claro, aqui, no hay una libreria como la que usted dice, con ese calor humano, y sobre todo con alguien que sepa de literatura y de lo que esta en el local, ademas ese olor, que nos transporta en el tiempo, …..no hay como tomarse una cafesito cubano, en un portal , y leer un buen libro.espero algun dia poder tener mi propia libreria,aqui en miami, y crear ese hambiente de tabaco,y olor a papel lleno de historia.

  • Adela dice:

    Juan Carlos, vivo en Cuba. Me ha gustado mucho tu comentario y el de José Antonio (dónde está ese paraiso?)
    Estaba buscando librerías de uso y me tropecé con esto, aquí la gente lee mucho, pero es que hay poco, nosotros, los libreros de libros viejos nunca llegamos a tener una verdadera librería. Hay muchas cosas, que para qué contar… solo escribí porque me gustó el ambiente descrito en esas librerías de antaño.
    Un abrazo
    ADE

  • anonimo dice:

    Corporacion y franquicia no es sino comunismo del capital. Marx supo predecir el desenvolvimiento historico pero nunca supo de la reversion economica en la lucha contra sus teorias.

  • Jack dice:

    Envíame el título del libro y el número ISBN porque me interesa verdaderamente: es la misma Historia que yo he vidido y se me ha ido olvidando. Dentro de dos meses, mi mujer irá a España y me lo traerá.

    Por cierto, las librerías de Miami han desaparecido en gran número porque, en primer lugar, el público no es lector y, en segundo, el pueblo no lee. Valga la redundancia.

    Ahora hallas muchas obras en el Internet; c’est-à-dire, los clásicos son gratis.

    Jack

  • juan carlos castillon dice:

    Mis comentarios a los comentarios.
    A ANONIMO PRIMERO. Se que me faltan librerias pero es que este es un fragmento, de un libro aún por publicar, en el que no estaba hablando de librerias sino de mi último día en Miami.

    A ANONIMO SEGUNDO. ¿Ves como Ernesto es buena gente?… te ha dejado pasar un comentario que no tiene que ver con mi posting.

    A JOSE ANTONIO. Se que hay varias Américas y ese es uno de los temas del libro antes mencionado. Me alegra que la tuya tenga bastantes más librerias de uso que la mia.

    A ANONIMO TERCERO O CUARTO (YA ME DESPISTE) Gracias por recordarme como librero pero deseo aclarar que yo no tengo malas pulgas y me peleare con cualquiera que afirme lo contrario… bromas aparte, gracias por tus palabras…

    AL ULTIMO ANONIMO. Sí es “Mile” en vez de Mille, como es “Giradoux” en vez de “Giradroux”… a veces el dedo resbala cuando se escribe a toda prisa. El diablo está en los detalles.

    En otro orden de cosas parece que ya está casi lista la publicación, el 2008, del libro que os he estado mandando por pedazos.
    Os tendre al día.
    JCC

  • Anonymous dice:

    Miracle MILE. Saludos, Juan Carlos.
    mach

  • Anonymous dice:

    Denle credito al asiatico atomico en la foto de Barnes and Noble.
    Nagasaki

  • Anonymous dice:

    Muy bonito lo ,que escribió Castellón.
    Yo le echo de menos, aunque tenía malas purgas, pero siempre cuando uno iba a Universal él sabía exactamente dónde estaba el libro que uno quería, si estaba o no, de qué hablaba y quién era el autor con pelos y señales. O sea, Castellón que aunque siempre guardaste el pesado acento de los “gallegos” para nosotros los cubanos eras como del patio. Y te queremos. Y te extrañamos.
    Nunca te lo había dicho. Pero ya Universal no es igual. Pues la chica que trabaja allí es cierto que es muy amable y cariñosa, pero sabe muy poco de literatura y de estas cosas.

  • Jose Antonio dice:

    Y este “entrepeneurismo” alcanza su maxima expresion en Nueva Inglaterra. En el pueblo que vivo de 3,000 habitantes junto a un bellisimo rio, donde los unicos “hispanos” somos nosotros. En una comarca de de 30 millas de radio, America vive como en 1940. Todo se guarda, se restaura y se recicla. Hay muchas librerias pequenas con libreros de 3 y 4 generaciones, colecciones, mapas, autores extranjeros, grabados y pinturas. Ambiente de montana, rio y oceano.
    Ningun edificio es mas alto de dos pisos. No hay moteles, hoteles impersonales, fast food ni malls. Ni estan permitidos. Para ir a un Barnes and Noble o a un Norstrum o a un Piza Hut, tienes que conducir 30 millas.
    En el Restaurant du Village cenamos comida provenzal o alsaciana, y asi hay restaurantes rusos, espanoles, alemanes (Glockenpil). Retretas de musica y antiques show en la hierba verde y cafe expreso donde quiera.
    Hasta hace 8 anos, podias encontrarte con Katherine Hepburn, tomando un cafe. Y mas recientemente con Henry Kissinger perdido en una de esas librerias. O como me ocurrio recientemente, que el productor de 60 minutes, vino a mi mesa a saludarme, acabado de llegar de Cuba, cuando el camarero le dijo que yo era “cubano”.
    Hay muchas Americas Juan, y yo de aqui no me voy, a menos que me saquen con los pies por delante.

  • Anonymous dice:

    Quien es el anonimo imbecil este que repite lo mismo, ya lo sabemos, no lo repitas mas.

  • Anonymous dice:

    Te faltan muchas mas, Ediciones- Libreria Universal, Borders, 5th Street Books (el dueño es el Tio de Kaplan, de Books and Books)y otras mas pequeñas para antiquarios y colleccionistas.

    L. Lector