- jun 23, 2007 • 12:50h
- 7 comentarios
Resumo a continuación algunos datos tomados de diferentes artículos, estudios e informes, que no enlisto en detalle para no aburrirlos con bibliografía. Se trata básicamente de un conjunto de cifras y citas que me parecen útiles para aclarar un tema polémico. Aunque he tratado de limitarme a una enumeración objetiva, advierto que muchas de las cifras que menciono han sido largamente disputadas o debatidas por expertos y académicos, a quienes invito a responder la siguiente pregunta: ¿Han crecido o disminuido los envíos de dinero a Cuba después de las restricciones implementadas por el gobierno republicano?
¿Cuánto?
-En 1997, y según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), las remesas a Cuba supusieron 800 millones de dólares.
-En 1999, y según datos que el MINREX facilitó a empresarios españoles interesados en invertir en Cuba, la cifra manejada eran “unos 800 millones de dólares anuales por remesas que envían los cubanos que viven en el extranjero a sus parientes y amigos de la Isla”.
-En 1999 se publicó en una revista alemana un artículo escrito por el economista cubano Pedro Monreal, investigador del Centro de Investigaciones sobre la Economía Internacional. El artículo, titulado “Las remesas familiares en la economía cubana” fue traducido al español y publicado por la revista Encuentro, en el otoño de 1999. Según los datos oficiales cubanos que el propio economista brindaba entonces, las remesas habrían alcanzado en 1996 la suma de 743.7 millones de dólares anuales. En su artículo, Monreal también sugiere un monto para 1999 de alrededor de 500 millones de dólares.
-En el 2000, el tristemente célebre Manuel David Orrio, espía confeso e informante del
-En el 2001, el analista cubano José A. Aguilar (“Las remesas desde el exterior: un enfoque metodológico-analítico”, en Revista Cuba: Investigación Económica, No.3, 2001, La Habana, pp. 82-83) dio cifras más conservadoras y fijó un tope de 734,4 millones de dólares, aunque sólo tenía en cuenta envíos desde Estados Unidos.
-En el 2001, el economista Carmelo Mesa-Lago cifró las remesas en 800 millones de dólares anuales. Para él, las transferencias netas en el sector externo, en su mayoría remesas de cubanos en el extranjero, habían crecido de cero en 1989 a 799 millones de pesos en 1999 y 842 millones en 2000.
-En 2002, y según el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), las remesas familiares a Cuba llegaron a representar 1.138 millones de dólares.
-En 2003, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) atribuía a Cuba remesas por valor de 1.194 millones de dólares en el 2003. Manuel Orozco, funcionario del Diálogo Interamericano, y considerado la fuente de los estimados del BID, sostuvo que el 80 por ciento de estas remesas llegaba vía ”mulas.” Su cálculo para alcanzar 800 millones de dólares desde EE. UU se basaba en una elemental aritmética: 4.000 ”mulas” que viajarían 20 veces al año desde Miami.
-En un artículo del 18 de abril del 2003, el corresponsal de la BBC en La Habana, Fernando Ravsberg afirmó que el monto de las remesas era 830 millones de dólares al año, “la mayor fuente de divisas de la economía cubana.” “Hoy -añadía- los cubanos gastan en las tiendas que sólo aceptan moneda extranjera más de US$700 millones anuales”. En otro artículo del 25 de abril de ese mismo año el corresponsal decía: “Para la economía cubana las remesas familiares significan alrededor de un 25% del total de las divisas que entran al país. Es cierto que éstas van a manos de la población, pero la mayor parte termina en las tiendas del estado.”
-El 26 de mayo del 2005, un artículo de Nancy San Martin en The Miami Herald aseguraba sin pruebas en un titular que “Medidas de EEUU no frenan las remesas a Cuba”. Sin embargo, cifraba las remesas a Cuba desde Estados Unidos en unos 460 millones de dólares anuales.
-En agosto del 2005, el director adjunto de la oficina de la CEPAL en México, Jorge Máttar, dijo a EFE que las remesas a Cuba alcanzaban los 1.000 millones de dólares anuales, “a pesar de todas las restricciones que hay”.
-Según el periodista Pablo Alfonso, la cifra real de las remesas oscila entre $600 y $1.000 millones de dólares anuales. Algunos especialistas basan sus cálculos en el valor de las ventas en las tiendas de divisas, que reportan las estadísticas cubanas. “Las cifras más recientes -dice Alfonso en un artículo publicado no hace mucho- indican ventas por valor de 1.000 millones de dólares en el 2003 y de hasta $1.300 millones en el año 2004″.
Si bien sobre las cifras no hay una opinión común, sí hay consenso generalizado entre los analistas (incluyendo algunos economistas de la isla) acerca de los siguientes hechos:
-Las remesas son una entrada vital para la economía cubana.
-Las remesas se han reducido desde que el dólar fue devaluado arbitrariamente contra el peso convertible. La reducción podría ser aún mayor si la paridad cambiaria aumentara todavía más en favor del peso cubano.
-Los sucesos del 11 de septiembre del 2001 afectaron el flujo y el monto de los envíos a Cuba.
-Las remesas son el flujo monetario que menor costo de operaciones representa para el gobierno cubano. Lo resume Pablo Alfonso: “las remesas son más eficaces, por ejemplo, que la industria turística, donde producir $1.00 dólar le cuesta a ese sector $0.80 centavos, aproximadamente. Y no hablemos de la zafra azucarera, donde el valor de producción de $1.00 dólar de azúcar, deja irremediablemente, pérdidas significativas.”
-Cuba se embolsa la comisión por envío más alta de América Latina. En palabras del analista Ricardo A. Puerta: “Mientras que los costos de enviar dinero desde Estados Unidos a países latinoamericanos promedian entre el 6% y 8% por ciento del monto enviado, para Cuba ese promedio se dispara al 17%.” Y eso sin contar los costos de gestión.
-Según Alfonso, el descuento real es un poco mayor: “Por cada dólar estadounidense que llega a Cuba como remesa familiar, la dictadura castrista se queda de inmediato con $0.21 centavos. Diez, para supuestos gastos de administración bancaria y otros once que atribuyen al valor del peso convertible. Así es, que en esencia, el destinatario sólo recibe $0.79 centavos por cada dólar que está obligado a cambiar en las casas de cambio.
-Para muchos analistas, este tipo de movimiento y flujo monetario está vinculado a prácticas turbias como el desvío de fondos y el lavado de dinero.
-De acuerdo a un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en
¿Dónde acaba ese dinero?
“Cualquier operación lucrativa y sostenida de mercado dolarizado, tiende a desembocar en el Grupo de Administración Empresarial/ GAESA, un auténtico imperio económico en Cuba de empresas anónimas montadas sobre las empresas y organismos estatales, y estratégicamente ubicado en los sectores más productivos de divisas. Factura casi mil millones de dólares al año. Su junta directiva esta encabezada por el General de División Julio Casas Regueiro, primer sustituto de Raúl Castro y su hombre de confianza.
Ricardo A. Puerta, “Remesas familiares y la política pública cubana”, citando datos de G. Fernández y M. A. Menéndez: “GAESA. El poder económico de los hermanos Castro,” Diario 16, Madrid, 24 de junio de 2001. pp 8-9.
“Componentes significativos de la economía se encuentran hoy bajo el control directo de las Fuerzas Armadas o encabezados por oficiales militares actuales o retirados. Hasta los sectores económicos más dinámicos que típicamente caen en la esfera civil son manejados por, y directamente benefician a las Fuerzas Armadas: el turismo, productos agrícolas, tabaco, servicios de importación/exportación, tecnología y telecomunicaciones, construcción, zonas francas y fabricación industrial; todos tienen una presencia militar notable.
- 322 de las empresas más grandes de Cuba, un grupo con fuertes asociaciones militares, generó el 89% de las exportaciones, el 59% de las ganancias del turismo, el 24% de los ingresos provenientes de servicios, el 60% de las transacciones de divisas al por mayor, el 66% de las ventas en divisas, y emplearon un 20% de trabajadores estatales.
Los sectores principales bajo control militar incluyen:
-GAESA (Grupo de Administración Empresarial, S. A.): la compañía central del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) que a su vez incluye:
Gaviota S.A. (Turismo): Gen. De Brig. Luis Pérez Róspide.
Aero Gaviota (Aerolínea/Turismo): Col. José Manuel Borges Vivó.
Cubanacán (Turismo): Manuel Vila.
Tecnotex (Importación/Exportación): Tte. Col. René Rojas Rodríguez.
Almacenes Universal (Zonas Francas en Wajay, Mariel, Cienfuegos, Santiago): Miguel Angel Hernández Armas.
Almest (Bienes Raíces Turístico): David Pereira Pérez.
Antex (Consultoría Técnica): Carlos Santiago Martínez Rodríguez.
Agrotex (Agricultura y Ganado)
Sasa S.A. (Servicio para Automóviles, Repuestos): Antonio Luis Choong Estupiñán.
División Financiera (Tiendas para la Recuperación de Divisas (TRDs) o “las shopping”): Alexis Mejías Zamarión.
Sermar (Exploración de Aguas Territoriales Cubanas, Reparaciones Navales): Capt. Luis Beltrán Fraga Artileso.
GeoCuba (Cartografía, Bienes Raíces, Intereses en Minería): Col. Eladio Fernández Cívico.
Complejo Histórico-Militar Morro Cabaña (Museos Militares, monumentos): Col. Hermán Washington.
Tomado del boletín Cuba Facts.




Lanzamos la siguiente iniciativa:
“Moratoria de envío de remesas y viajes a Cuba”
Cubanas y cubanos del exterior:
En las actuales condiciones el gobierno de Cuba, que nos desprecia y denuesta, no soportaría tres meses sin nuestras remesas. El llamado bloqueo de los EEUU. no existe, tan es así que empresas cubanas adquieren gran cantidad de víveres y otros productos y bienes directamente de empresas norteamericanas. El verdadero bloqueo podemos establecerlo nosotros, los residentes en el exterior, dejando de pagar el diezmo de pasaportes, cartas de invitación, prórrogas de estancia, legalizaciones de toda clase, vigencias de viaje y todo lo que nos obligan a abonar, con draconianos aranceles, tanto en las sedes diplomáticas cubanas, como en dependencias del MINREX (Ministerio de Relaciones Exteriores), o ligadas a este en el territorio nacional.
Con la cantidad de compatriotas en la isla sin trabajo y sin esperanza de un proyecto de futuro mínimamente razonable, cae el régimen tan estrepitosamente como el de Mubarak, cuando se le agote el efectivo de caja de las ya muy deterioradas finanzas del gobierno cubano. La gravedad es tal que la advertencia “o rectificamos o nos hundimos…”, pronunciada en su día por el General Presidente, no deja lugar a dudas de este echo. A ello se agrega el “corralito” sufrido por empresas extranjeras radicadas en la isla. ¡Imprimamos más presión a la cafetera, demostrándole a las autoridades de la isla, que somos nosotros, los de la diáspora, quienes mantenemos a flote su Revolución de numantinas posiciones! Establezcamos a partir del 1° de agosto y hasta el 31 de diciembre de 2011 una moratoria deteniendo de forma inmediata el envío de remesas a la isla y suspendiendo todo pago a las representaciones diplomáticas cubanas.
La hora es de acción. ¡Viva Cuba Libre!CERO VIAJES Y REMESAS A CUBA DESDE EL PRIMERO DE AGOSTO HASTA EL 31 DE DICIEMBRE.
PÁSALO
Muchas Gracias
Artículo de análisis por Roberto Álvarez Quiñones
http://www.diariodecuba.com/cuba/5370-perros-que-muerden-la-mano
Desdichado el pais que vive de limosnas. No es raro ver a ninos hambrientos en revistas y portadas de periodicos a travez del mundo por
culpa de gobiernos, problemas climaticos, y
algunos casos religiosos que no han echo prosperar a esos paises, pero es mas desdichado para un pais que fue rico y bien alimentado, ahora pobre y hambriento, por el solo echo de tener 2 y mas canallas en su gobierno.
en todo el mundo los ejercitos son grupos empresariales grandes, esto no es nada nuevo
ni tiene que ver con la represion ni con nada d eso. Toda europa esta llena de compañias militares o con participacion militar, hacen desde clavos constructores hasta torres eolicas.
OK, manden lo que quieran, pero luego no se quejen de que el MININT y la Seguridad funcionan bien para reprimir.
Pablo Alfonso resume:
“Es la ley de las realidades políticas y de los vínculos familiares que están por encima de cualquier otra agenda.”
Nice job, but nothing new.
Y todo este caudal proviene de un sentimiento de culpa, que nos han infundido por medio siglo.
Culpabilidad de los que viviendo mejor saben que los suyos no; y culpabilidad de los que hacen un esfuerzo supremo por contener el caudal.
Somos un pueblo esencialmente desdichado.