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“My way or no way, José”

  • jun 15, 200720:12h
  • 17 comentarios

Por estos días Miami está que arde. No es el sol, ni las pólizas de seguro, ni los altos precios inmobiliarios, sino la política cubana. Los signos de la pelea están en todas partes. En el debate que sostuvieron Joe García y Frank Calzón en “Polos opuestos” y hasta en las discusiones que se ventilan todos los días en el programa “A mano limpia”. Miami se prepara para las elecciones presidenciales, y más ahora que Hillary Clinton ha decidido darle el puesto de co-director nacional de su campaña al senador cubano-americano Bob Menéndez. ¿A quién irá a apoyar la comunidad? ¿Qué hay en juego en estas nuevas elecciones?

El punto focal de casi todas las discusiones sobre Cuba son las actuales restricciones del gobierno de los Estados Unidos, el fortalecimiento del embargo, las limitaciones de los viajes. El dilema que se presenta es el siguiente: o votar por el status quo, o votar por la esperanza de que, una vez en el poder, los demócratas promuevan una política menos dura con La Habana, y sobre todo, menos dura con los mismos exiliados.

Dos debates esta semana en “A mano limpia” dan una idea muy clara de las divisiones que hay en el exilio cubano al respecto. El primero lo protagonizó Enrique Patterson, invitado por Juan Manuel Cao, quien sustituía ese día a Oscar Haza. Patterson se enfrentó a dos invitados que mantenían la “línea dura” tradicional del exilio. Fue locuaz y valiente, criticó la actual política y llegó a decir algo que todos sabemos, pero nadie se atreve a decir en televisión, y es que la política cubana en ambos lados del estrecho de la Florida está dominada por una sola familia: la “Castro-Díaz Balart”. Si el clan de los Castro se adueñó de Cuba en 1959, los Díaz Balart han hecho lo mismo con Miami.

Con sus tres congresistas republicanos, el llamado exilio histórico ha justificado su posición y la ha repetido hasta el cansancio. Su mejor carta ha sido su anticastrismo vociferante, al extremo que Andrés Reynaldo afirmaba hace unos días en El Nuevo Herald que con la excepción de Raúl Martínez, Joe García y el senador Bob Menéndez “no consigo dar con el nombre de ninguna otra figura demócrata entre los exiliados cuya posición frente al castrismo tenga la misma contundente claridad que la de la derecha.”

Sin embargo, yo conozco muchos demócratas que no son senadores ni alcaldes, pero que sí tienen una posición clara frente al “castrismo”, tal vez “contundente”. Ha sido precisamente el fantasma de ser demasiado suave o no muy claros, lo que a los ojos de los republicanos les hace aparecer con menos credibilidad y por tanto menos digna de servir como arma de guerra frente al gobierno cubano.

Ayer en otra discusión de “A mano limpia” salió a relucir nuevamente este problema. Esta vez los invitados eran tres jóvenes de entre 23 y 25 años recién llegados de Cuba, y una periodista del llamado exilio histórico. El debate fue moderado esta vez por Félix Guillermo, quien también dirige el noticiero de las 10 de la noche en el mismo canal 41. La posición de los tres jóvenes podría resumirse en una frase: nosotros vinimos a Miami buscando lo que no teníamos en Cuba y nos encontramos con el mismo perro aunque con diferente collar.

Los tres jóvenes (tres licenciados en diferentes ramas) se quejaban de que sólo se escuchaba un tipo de discurso en Miami, que se les criticaba si decían algo en contra de la línea dura del exilio, que en Miami tenían una visión distorsionada de Cuba, y que en lugar de aprender de ellos (de su experiencia en la isla, de lo que piensan los jóvenes como ellos en Cuba), el exilio histórico los echaba a un lado y los ignoraba. Los tres pedían levantar el embargo y las restricciones de los viajes a Cuba.

La respuesta de la periodista no se hizo esperar. Después de hablar de una vida de sacrificios, de escasez y activismo a favor de la libertad de Cuba, echó mano al arsenal de argumentos de la derecha más dura de Miami para justificar las medidas del gobierno y las restricciones de los viajes a Cuba. En particular, le preguntó a uno de los jóvenes que si pensaba así, entonces por qué se habían acogido a la Ley de Ajuste Cubano. A lo que respondió el joven que la Ley de Ajuste no es, legalmente hablando, un trámite de exilio, sino de ajuste, y que a pesar de que él estaba en contra del gobierno sí quería ir a Cuba a visitar a su familia y ver a sus amigos.

Para concluir, la respuesta de la periodista fue que los jóvenes que recién habían llegado tenían que “desintoxicarse” del veneno que habían recibido en Cuba, y que ellos no tenían nada que aprender de quienes eran poco menos que revolucionarios disfrazados de exiliados.

¿Es que no se puede estar en contra del régimen de Castro y abogar por una política más humana? Quienes juntan una cosa y la otra lo hacen simplemente porque necesitan justificar su posición, demonizar a su contrario político y dejar caer sobre sus cabezas esa “contundente claridad” que los hace definitivamente los únicos y verdaderos anticastristas del exilio. Al final todos estos cubanos no dicen otra cosa que “My way or no way, José.”

Jorge Luis Camacho
South Carolina

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17 respuestas
Comentarios

  • Liborio dice:

    Nada, los cubanos del exilio y los de Cuba solo vamos estar mejor cuando desaparezca el binomio dictatorial Castro-Diaz Ballart.
    Liborio

  • Minerva dice:

    Ante tanto conocimiento de la situacion, me quito el sombrero. No soy conocedora pero creo, en mi muy modesta opinion, q si uno de los muchos gobiernos de EE.UU. q ha pasado por la Casa Blanca desde 1959 hubiese abierto el banderin, a lo mejor con disimulo, otro gallo cantaria. El embargo no afecta a Castro ni sus acolitos, afecta a la gente de a pie y siempre me ha parecido una forma de sacar dinero (en EE.UU.) de los bolsillos de los credulos.

  • Anonymous dice:

    ¿Es que Patterson lleva en su alma la bayamesa, o La Bayamesa lleva en su alma a Patterson?

  • la bayamesa dice:

    Me parece que Patterson es todo lo contrario.
    Lo que demuestra que hay que estar en uno de los extremos para ser bien entendido y aceptado.
    Igual juzga el regimen de Cuba. O estás o no estás. Todo tiene que ser de un solo lado. No se pueden tener matices según el anónimo 1:33 y según La Habana.
    Así piensan, así destruyen las mejores intenciones.

  • Anonymous dice:

    Camacho sin duda es poseedor de la mitad de la verdad; la otra mitad, la tienen los históricos. Entre éstos y los que hemos llegado recientemente hay una gran brecha, naturalmente, empezando por la enorme diferencia generacional. Pero sí que les cabe la razón histórica que les quieren escamotear. Muchos recién llegados consideran que haber sido anticastrista en los años 60 es cosa muy reaccionaria, mientras que exhiben orgullosos, como si fuera un plus en el currículum, su adhesión al castrismo hasta el otro día……La cita de Andrés Reynaldo ha sido manipulada en ese artículo… Patterson se ha convertido en portavoz de la izquierda étnica rabiosa. Ha llegado al punto de defender a Evo Morales y su indigenismo populachero. Da vergüenza.

  • Jose Antonio dice:

    Bueno, y que si les digo que la inmensa mayoria del exilio historico, y la inmensa mayoria de los que vienen hoy son los mismos cubanos en referencia a diferentes epocas.
    Que Miami es la nueva cuba, no hay discusion. Que lo que se haga en esta es reflejo de lo que ocurrira en la vieja cuba, cuando sobrevenga el cambio, tampoco hay discusion.
    Es hora ya de discrepar como en toda sociedad civil, sin la polarizacion de guerra.
    El papel paternalista de la generacion historica conllevaria no echar a los hijos de la casa y desterrarlos, solo porque tengan ideas propias,contrarias o acorde con sus vivencias.

  • Jorge A. Pomar dice:

    En efecto, “el mismo perro con diferente collar”, sólo que lo que cuenta es el collar.

    Además, compara el poder de un Díaz Ballart en Miami con el los Castro en Cuba es una burrada, un embuste del que lo dice en el exilio para engañarse a sí mismo, dar la impresión de que se es moralmente superior, más humano que los demás. Las balsas no bogan de Miami a La Habana sino al revés.

    Sólo he conocido a un cubano en La Habana que se fue en balsa, logró llegar a Miami y regresó: al entierro de su padre.

    Su nombre: Carlos Martínez, hijo de Nena y Carlos, mi noble amigo de la infancia, residente entonces en un solar de la calle Corrales entre Angeles e Indio, barrio de Jesús María.

    Mi entrañable Carlitos, si lees este comentario, por esta vía me puedes localizar. Un abrazo.

    Igual si alguien lo conoce, favor de decirle que Jorge A. Pomar, el hijo de Merecedes y amigo de sus hermanas Marta y Loreto, se acuerda de él y de su gesto.

  • la bayamesa dice:

    anónimo, te respaldo.
    El moderador Félix Guillermo,bombardeó a los muchachos impíamente con los viejos mitos del viejo exilio.
    Los muchachos, bien valientes, se batieron lo mejor que pudieron pues ellos no conocen eso debates públicos. Cuando se afilen y saquen punta, habrá que tenerlos en cuenta. Pero lo interesante, es que como ellos piensa una gran mayoría de la juventud cubana.

  • Anonymous dice:

    unos ninos a quienes enjuiciaron politicamente dos periodistas de 1000kg, unos muchachos que por primera vez en su vida entraban a un set…dijeron su verdad, la que no le gusta a los que tienen que perder, a los que miran por encima del hombro y se creen que pueden manadarnos de vuelta, porque la verdad es que nos desprecian.
    No hay dos tipos de cubanos, ni dos cubas y si quieren lidiar con eso tendran que aprender a lidar con nosotros.

  • Anonymous dice:

    Anonimo, cualquiera diria que ya tienes lista la pistola para pegarte un tiro. O es que te vas de vuelta en balsa?

  • la bayamesa dice:

    Anónimo, me gustó tu disertación.
    ji,ji,ji,ji jijijijiji

  • Anonymous dice:

    Todo este debate es mierda.
    Pues las restricciones son cuento.
    Para eso están las Iglesias Yorubas que le dan la visa al que quiera. Tengo incluso gente en mi familia que van hasta 4 veces al año pasando por Santo Domingo.
    Los Díaz-Balart no tienen el poder del que hablan aquí.
    Son simples congresistas. El Lincoln sobre todo si se cae come hierba. Con esa cara de muñecón, las palmaditas en el hombro, buscando votos hasta en las tabernas de mala muerte. La prueba es el libro que publicó de las memorias de su padre. Un librito de basura en el peor diseño de la calle 8. Pura chapuza. Y ni siquiera en versión inglesa ni en ninguna otra lengua. Please, hojéenlo y verán el poder de los Díaz-Balart en qué consiste.
    El único poder que tienen es el de tener a la gente creyendo que ellos tienen poder.
    El poder real lo tienen los cubanos dueños de grandes empresas. Y esos ni siquiera hablan de Cuba. ¿Quieren nombres para que vean?
    O sea, los que ponen un millón en una mesa como si estuvieran poniendo una botella de cerveza.
    Lo demás es cuento.
    El embargo ha sido un absoluto fracaso: 47 años de comedera de mierda.
    Y muy pocos lo han cumplido. Pues en Cuba corre el dólar y a excepción de los exilados de los 60 casi todo el resto dejó gente en Cuba y le ha mandado dinero alguna que otra vez por lo menos.
    Lo único que es una vergüenza es que los cubanos seamos los únicos mierdas que vivamos medio siglo bajo una dictadura.
    Por favor, déjense de pamplinas, que al Mano a Limpia es un programa para entretener a los viejos. Y lo digo con conocimiento de causa pues en él he estado y ahí lo único que cuenta es la teleaudiencia. No desmerito a Haza, que para ser dominicano bastante bien informado está y bastante bien lo lleva. Pero eso de la polémica forzada es bobería para tener a la gente atracándose de mierda mientras comen otras mierdas llenas de hormonas de Publix, pues lo pasan a la hora de la mesa. Doble atracón, por cierto.

  • Anonymous dice:

    Pistolitas de agua.

  • Anonymous dice:

    NO quieran hacer una guerra generacional, cuando los argumentos empleados por los invitados de ayer fueron endebles, flojos y prejuiciados. No busquen epitas de oro en un rio contaminado de petróleo.

    Yo tengo 28 años y llegué de Cuba el 17 de Diciembre del 2006, día de San Lázaro, y no me siento representado por esos “muchachos” que despavoridos balbucearon lo mismo que nuestro tristemente célebre NTV.

    Ah, y tengo 32 años.

  • Anonymous dice:

    Saca las pistolas Ernesto!

  • Anonymous dice:

    ¿Qué es lo que no le gusta del artículo?

  • La Bayamesa dice:

    ¡Brillante, Jorge Luis Camacho!
    Mis aplausos.
    No le hagas caso a los que no están de acuerdo contigo.Es que padecen de males radiculares.