- jun 13, 2007 • 10:30h
- 9 comentarios
En su última circular Mariela Castro ha optado por repetir el típico discurso homogenizador de la nación. Como tantos otros en el gobierno de su padre y de su tío, Mariela le tiene pánico a las divisiones de cualquier tipo, ya sean políticas o raciales. No puede tolerar que se cree otra organización en la Isla, formada por gays, que le reclame a ella, la directora, la hija del Presidente, el derecho a hablar por ellos. Esta especie de pánico es el mismo que han sentido en Cuba por el negro millones de blancos. El miedo a que la mayoría no blanca se organice en un Partido independiente, que le quite a la clase blanca los beneficios que ésta ha ido acumulado durante siglos en la Isla. Esta fue la excusa que dieron los políticos republicanos en 1912 para impedirle a los negros que formaran el Partido Independiente de Color, razones que llevaron a una de las carnicerías más sangrientas de la historia de Cuba.
Ahora les toca el turno a los homosexuales. Son ellos ahora los que no pueden unirse. Son ellos ahora los que no tienen el derecho (avalado por las Naciones Unidas) de decidir qué quieren hacer, y cuándo y cómo lo quieren hacer. Es la propia legitimidad de la organización que dirige Castro Espín lo que está en juego. Y una vez más, se demuestra que esas “reformas” que entretienen tanto a la prensa extranjera solamente son posibles mientras no pongan en peligro la capacidad de representación y dirección gobierno. Su discurso es el de de la fraternidad unificada (nacional, sexual, racial), el de “juntos venceremos.” Su fin es seguir manteniendo silenciadas a las minorías, negarles su derecho a hablar y representarse. En una palabra, preservar para el Estado su condición de único capataz ante la nación y el extranjero.
Jorge Luis Camacho
South Carolina




Gracias Jose Antonio, estoy de acuerdo contigo.
Por lo demas toda verdad lo dicho sobre Mariela. Apesta a gusana mercenaria. La nueva vocera de la pseudotolerancia, para consumo exterior
Camacho, yo entendi tu articulo, de primera vez, tal y como lo aclaras en tu entrada. Pero leyendo al anonimo, debo decir, que las cuotas de negros cubanos en los circulos del poder, no son negros verdaderos. Son negros blanqueados, a los que aqui se les llama “oreo cockies”. Asi son los “negritos” cubanos a los que aceptamos con la deshonestidad de la condescendencia, y dependiendo del numero.
El respeto a las bembas, las pasas y la admision social de otras caracteristicas, se las debemos a Angela Davis, Stockely Carmicle, Martin Luter King, etc.
Jamas ha tenido el negro en Cuba libertad para imponer su estetica, o su numero, y menos ahora.
No te lo puede decir. Es confidencial. No vaya a ser que Mariela se entere y se lo diga al tío!
Camacho. Marcelino el de los relojes rusos, era negro o blanco, gay or straight?
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Anónimo de las 10:53. Antes que todo, gracias por tu apoyo en la discusión anterior y además por disentir tan respetuosamente. Cuando comenté la circular de Mariela solamente estaba haciendo una comparación entre dos sucesos aparentemente desligados, pero ínfimamente unidos: el derecho de las minorías (negra, sexual y políticas), en constituir un grupo, organización o partido independiente del Estado. Esto es un derecho subscrito por las Naciones Unidas y por Cuba, el cual sin embargo el gobierno de la Isla le ha negado al pueblo repetidas veces. Eso es todo a lo que me refería. No tengo estadísticas (no sé si las hay) para negar o apoyar la participación de los negros en el gobierno de Fidel Castro. No estoy hablando ni de los líderes del exilio, ni los de Cuba, ni de los diplomáticos. Estoy hablando simplemente de un derecho.
El negro para el deporte y la música, para robar y timar. Ya tenemos que aguantar a los maricones pero tener que aguantar a los negros sería el colmo. Que lástima que en 1912 no los eliminaran a todos.
No es lo mismo una marielita que una Mariela chiquitica.
Camacho te apoye en el articulo anterior, pero en este no. Estas loco o se ve que vives en medio del lio ese de los negros del Sur. Deberias contactar a Ramon Colas que esta metido con el lobbie negro de Missouri (al que le saca la plata) con el cuento ese de que los blancos en Cuba no quieren a los negros en el poder. En Cuba Camacho por si no lo sabias para estudiar Relaciones Internacionales entre 70_90 era casi condicion ser negro. Y si bien en el Comite Cenral no hay casi negros por la simple razon de que muy pocos negros se destacaron en la guerrita de Castro, etc. no se podra negar que el persnal diplomatico de Cuba (consules y embajadores incluidos) es mayoritariamente negro. O no lo sabias? Estas hablando cascaritas de guayaba esta vez. Y fijate que soy la misma persona que escribio el largo alegato en tu defensa cuando lo del relojero ruso. Tienes que informarte mi socio, porque si en el anterior tenias razon en este asunto de los negros ni te metas porque ignoras lo muy descarados que son sus supuestos lideres en la disidencia (Cuesta Morua y el embaucador de Colas que se cree Rey de Lesotho y Swazilandia juntos).