- mar 23, 2007 • 16:11h
- 11 comentarios
Alberto Garrandés sobre el tabloide Naranja Dulce.
PD: A propósito, Néstor Díaz de Villegas nos ha enviado la siguiente protesta:
Me parece increíble que un artículo de Alberto Garrandés, aparecido en el último número de Cubista Magazine, y que comenta el caso de Naranja Dulce, una revista censurada también en su momento, sea reproducido en Cuba Literaria, sin citar la fuente (e incluso, arrancando de cuajo la ilustración que reproduce la portada de Naranja Dulce en otro artículo de la misma Cubista, pero sin molestarse en escanearla ellos mismos).
Dos errores no hacen un acierto: Garrandés debía exigirle a los editores de Cuba Literaria que citen a Cubista Magazine como el sitio donde apareció originalmente su artículo. (De hecho, ese artículo, “Naranja Dulce y la utopía de los saberes creativos”, fue escrito especialmente para el número 5 de Cubista Magazine, dedicado al Proyecto Paideia y patrocinado enteramente por el Instituto Cubano de Cultura de Los Ángeles, California). De lo contrario, la aparición en Cuba Literaria de “Naranja Dulce y la utopía de los saberes… ” serviría al único propósito de borrar del mapa a Cubista, logrando aquello que el artículo de Garrandés (y el número especial de Cubista dedicado a Paideia) pretendía subsanar.
Cubista no retiene los derechos de reproducción sobre los artículos que publica: citarla debidamente es un asunto de lealtad personal, de legalidad privada, más que pública. Callándonos participamos en el escamoteo, eso debía estar más que claro a estas alturas.





yla morejon consu teque esta aspirando a un adelaidadejuansista visa
machetico, te referiras el que fue poeta…
el poeta quiere ser ahora un tipo serio, correcto, y esta cada vez mas mediocre. LA le hizo danho.
Perdonad queridos amigos, en el Blog de Cubista pueden comentar lo que se les ocurra, a mí no me da para escribir diariamente. Lo de Marramao me lo envió mi querido amigo Eduardo González, que antes había arrastrado tras sus comentarios y recortes de periódico, una caterva de filósofos neotomistas, y que esta vez falló en entusiasmarlos… Pensaré en qué poner allí, dado que el porciento mayor de entrantes a Cubista va directo al Blog: y el que he implantado es casi un anti-blog.
jajajajaja
Detras del ladrillo Mamarrao en el blog Cubista es dificil que dejen su opiniao simples mortales…
Idalia: Detras de mi seudonimo maniguero (dieresis) oculto un amigo que te quiso y quiere mucho en Lacret y en Ge, en julio como en enero. Me referia a la bondad casi inocente de Nestor al ocuparse de gente que jamas lo habrian tenido en cuenta a el (he) en los ochenta, de haber andado sobre los tejados de Centrohabana instead of being en La Saguesera despues de jalar una monja en Ariza. Cogelo suave y goza la entrada del otono paulista. Perdona mi mal espanol y mi teclado yuma. Te envio un beso viejo y sano. See you in a free Cuba.
machetico
QUÉ ES ESTO DE MACHETICO Y ANÓNIMO? NO HAY IDENTIDAD? HAY MIEDO? ESTÁN JUGANDO?
EL TRABAJO QUE HA REALIZADO CUBISTA MAGAZINE NO TIENE NADA QUE VER CON ESTOS COMENTARIOS QUE DE INGENIOSOS NO TIENEN NADA, MUCHO MENOS DE INTELIGENTES. YA LEYERON EL DOSSIER PAIDEIA? POR QUÉ NO DEJAN COMENTARIOS MÁS JUGOSOS EN EL PROPIO BLOG DE CUBISTA Y PIENSAN UN POQUITO?
No cabe duda, respondio el mismisimo autor de la oda a la continuacion de Reina, a.k.a. el vate de La Sierrita. I eta fsio pravda. Kaniezhna.
machetico, el asuto es simple: dar crédito a la revista que te publicó, de lo contrario estás ambarajándola -que no viene de Barajagua, por cierto- y aguantándole la pata a Cubista para que los esbirros la borren…
El Jilguero de Cumanayagua nunca escribió nada que mereciera la pena, ni en el Downtown ni en Coral Gables: sin embargo creo que se defendía como dibujante.
La relación de Garrandés con Naranja Dulce, donde creo que tenía una columna titulada “La literatura maldita”, fue totalmente episódica. El hombre desapareció en cuanto enseñaron los instrumentos.
Ya lo decia yo hace un tiempo en tumiami: el que se acuesta con paideyas amanece chivateao. El exconvicto de Ariza, el pobre poeta libre, descalzo y cojonudo del Hotel Colon en el Downtown no tiene que estar brindando espacios ni buenas voluntades a la carrona parnasiana que vive de eternas mariconerias rencorosas. Abarca menos, alhambrense y olvida a todos esos hijos de hombres e hijos de sus pinches madres. Olvidate de las azoteas intramurales y vuelve al underground yumeco, que te seguimos esperando.