- feb 28, 2007 • 19:32h
- 5 comentarios

Me han enviado por mail este mensaje de protesta. No sé si es cierto, pero me encantaría que lo fuese. ¿Alguien tiene información?
Si se buscara una estructura o un monumento que represente mejor al despojo que la revolución destructora hizo a los obreros cubanos, dificilmente se encontrará mejor lugar que el Hotel Habana “Libre”, antes Habana Hilton.
Los que visitan La Habana e incluso la nueva generación de cubanos, creen que este hotel le fue confiscado a la cadena hotelera de la familia Hilton. En el Canal 41 América-TV, durante el programa “Calando Fuerte”, Ismael Cala dijo que seguramente la familia Hilton estaría esperando la caída del fidelato para reclamar ese lujoso hotel. Otra es la verdad. Y esperamos que Cala rectifique y aclare que:
El hotel Habana Hilton, era propiedad DEL RETIRO GASTRONÓMICO DE CUBA. El hotel fue construido por los obreros gastronómicos de Cuba, que utilizaron los fondos de su caja de retiro para fundar esa EMPRESA AUTOGESTIONADA, que era de los trabajadores cubanos, quienes invirtieron en el para asegurar los fondos del retiro de los obreros gastronómicos. Llevaba el nombre Hilton por un convenio entre los propietarios (LOS TRABAJADORES GASTRONOMICOS) y esa empresa hotelera internacional, a fin de aprovechar en forma de franquicia todas las ventajas de dicha organizacion internacional.
Fue un robo a los obreros cubanos, a los que después se les quitarían todas sus conquistas sociales y su libertad.







Versión de audio:
http://elmanisero.blogspot.com/2007/01/scandic-hotel-havana-hilton-1-0-en.html
Versión ñangara
http://www.hotelhabanalibre.com/habanalibre.php?pg=pg_htry
Versión gusana
http://www.cubanuestra.nu/web/article.asp?artID=6933
Según otra versión ñangara:
“…Desde los comienzos de su mandato, Mujal instituyó la cuota sindical obligatoria, que propiciaba a él y a los suyos no pocas ganancias, que se incrementaban con robos y fraudes de todo tipo.
Bajo su égida, el presupuesto para la construcción del hotel Habana Hilton pasó fraudulentamente de 16 millones de pesos a 24, margen que usufructuaron Mujal y sus compinches, y que comprometió el porvenir de jubilados y pensionados de la rama gastronómica. La cuota sindical de los trabajadores azucareros —más de cuatro millones de pesos anuales— se hipotecó hasta 1962…”
http://www.bnjm.cu/librinsula/2006/mayo/123/pasado/pasado149.htm
Según Wikipedia
http://en.wikipedia.org/wiki/Hotel_Habana_Libre
Source GONZO foro Arrebatus
Muchas gracias, Tania, por tus comentarios. Es un lujo tenerte por aquí con todos esos recuerdos.
A fines de 1997 llegó a la dirección de Raúl Rivero, en La Habana, una carta dirigida a mí. Era de la Fundación Conrad N. Hilton.
Cómo ellos se enteraron de mi no lo sé, lo que si sé es que me pedían que propusiera una ong cubana para su premio anual de un millón de dólares. En tiempo y en forma, y en inglés, envié todos los datos proponiendo a Caritas-Cuba. En 1998 el premio se lo concedieron a Médicos sin Fronteras.
Siete años después, recibiría otra carta de esta prestigiosa fundación, esta vez invitándome a la premiación que tendría lugar en el Hilton New York Hotel el 28 de octubre de 2004.
Pero no tuve tiempo de hacer los trámites porque me encontraba ya viviendo en Suiza como refugiada política.
Lo que hice fue mandar unas palabras, que casualmente hoy se las envié a Magia, dile que te las haga llegar, Mensaje para Nueva York es su título.
Para redactar ese texto investigué sobre Conrad Nicholson Hilton, (nacido a fines del siglo 19, hijo de un inmigrante noruego y de madre de origen alemán), su fundación y su familia.
Con excepción de su nieta, la loquibambia de Paris, los Hilton han continuado llevando a buen puerto los negocios heredados. Pese a la competencia, siguen siendo sinónimo de calidad hotelera en el mundo y reconvertir el Habana Libre en Habana Hilton no les debe haber pasado nunca por su cabeza. Porque fue muy poco el tiempo en que lo regentearon: menos de un año. Y, además, nunca les perteneció totalmente.
Ernesto, ya cumplí 64 y todavía recuerdo los tres años que duró la construcción del Habana Hilton, que efectivamente con dice en esa nota, fue sufragada con fondos de la caja del Retiro Gastronómico, porque el sindicato de hotelería y gastronomía era de los más fuertes y mejor pagados que había en Cuba antes de la revolución.
Las labores comenzaron en 1955, como esa zona del Vedado tiene muchas furnias, hicieron un gran hoyo en toda la manzana donde se levantó el hotel, para poder asegurar bien las bases donde se iban a sostener los 25 pisos.
Como 5 mil obreros trabajaron allí, entre ellos un pariente nuestro. A cada rato pasaba por allí porque dos veces por semana daba clases de corte y costura con una tía mía, que vivía en 21 y F, y como mi madre sólo me podía dar una peseta (20 centavos) cada vez que tenía clases, lo que hacía era irme a pie: entonces vivía a dos cuadras de la Esquina de Tejas, subía por todo Infanta hasta San Lázaro, por ahí hasta L y 23, donde siempre me detenía para ver cómo iba marchando la construcción del hotel y también para comprarme alguna revista, pues enfrente, donde hoy hay una tienda de Artex, siempre había un vendedor que tenía muchas publicaciones de Cuba y Estados Unidos (otro vendedor muy bien surtido estaba en Infanta y San Lázaro, por donde solía deambular el Caballero de París). La firma constructora fue la Arroyo-Menéndez, perteneciente al matrimonio formado por dos arquitectos: Nicolás Arroyo, ministro de obras públicas de Batista, y su mujer, de apellido Menéndez y cuyo nombre no recuerdo.
Los habaneros y la prensa seguían a diario la construcción de ese hotel y la inauguración, a principios del 58, fue todo un acontecimiento social.
No sé exactamente cómo fue el acuerdo entre los trabajadores gastronómico y Conrad N. Hilton, pero sí que el primer administrador que tuvo el hotel era un cubano de apellido Menéndez, tal vez cuñado de Nicolás Arroyo, pero sí que estaba casado con una hija de Conrad.
No creo que en un futuro a los Hilton les interese reclamar ese hotel, del cual los habaneros estamos tan orgullosos, pero que ya se quedó viejo. Como la revolución cubana.
Dentro de un rato te cuento mi experiencia con la Fundación Conrad N. Hilton.