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Patria patética

  • oct 21, 200614:42h
  • 3 comentarios

Desde el mismo instante en que el coro veronés anuncia: De la entraña fatal de estos rivales / nacieron unos amantes malhadados, la suerte de Romeo y Julieta está echada. Se trata del sentimiento de lo trágico, un pesar carteado en la (ante)mano de la historia o del poema. Otra cosa es lo patético (pathetikos), ese sentimiento de pesadumbre producido por un imprevisto. Se trata aquí del “pathos” que conmueve por lo poco oportuno.

Lo patético está ligado al desconcierto, a la carencia de certeza. Es un padecimiento cuyo origen se presume a la vez que se desconoce. Los descarriados o perplejos de Maimónides son patéticos, por eso el filósofo les ofrece una guía que es más piadosa que salvadora.

El patetismo va ligado por todo esto a lo inmerecido. Se sufre de forma discontinua, a ratos, sin producir al final una lógica conciliadora con la desgracia. El patetismo no produce filosofías sino chistes y, a lo sumo, algún dolor paroxístico, carente de profundidad, semejante a lo que los cubanos identifican con la “perreta” o el “artistaje”.

El creador patético será imaginativo, puede rozar frecuentemente la belleza, pero difícilmente la grandeza.

El descalabro producido por la revolución castrista de 1959 no es trágico: es patético. Aún hoy la gente se pregunta cómo es que aquello pudo suceder. Incluso se actúa a veces como si de verdad no hubiera sucedido. El castrismo no es un incomprendido histórico sino un incomprensible lógico.

Pero ya que no se puede saber, se puede por lo menos sentir. La propuesta hedonista de Penúltimos días para el fin de semana podría ser: “Cierre el libro y no compre el periódico. Refresque su conciencia histórica con una duchita musical y haga sonar la Sexta Sinfonía en Re Menor, Patética, de Tchaikovsky, o la Sonata Nº 8 para piano, Do Menor, Opus 13, Pathétique, de Beethoven.

Recuerde, cubano: ría y no llore, que usted es fruto de una historia patética, no trágica.

Emilio Ichikawa
Miami

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3 respuestas
Comentarios

  • Albino dice:

    Estos son los artículos por lo que soporté tu amistad por algun tiempo.

  • Jose Antonio dice:

    Pero, chica tu no sabes nada!!. Ese de los espejuelitos redondos y unos labios como viaraos al reve. Que nos llamaron pa un meeting de apoyadera.
    Yo, en mis hipotesis locas se que papa son los Estados Unidos,
    mama es Cuba y a los dos los ha odiado profundamente
    Como para que muera en paz, como un colegial en pijamas que no va a clases por estar enfermo, con La Historia me Absolvio sobre su pecho
    el otro gallego. El de “un monologo a dos voces”, mas buen padre que el primero, pero tambien sin etica, por sabra Dios que asunto de conciencia (imagino que Galicia estara de por medio) le proporciono calma a esa ansiedad, para que descanse en paz. Que asi sea. Aunque presiento que sin revancha no se queda.

  • Jose Antonio dice:

    Me encanta, me encanta. Es indiscutible que este Emilio es humor de altura, molido en oro fino. Que maravilloso que pudo “des-enajenarse” en la peninsula. Porque en la insula no deberia quedar nadie.
    Una explicacion burda, sencilla de esta incompresible peri-patetica que vivimos:
    Nacio como Fidel Rus, el y 5 mas
    vivio en la calle de atras
    A los 15 leyo la biografia de Alejandro Magno
    Tenemos a Fidel Alejandro Rus
    A los 17, el racismo de la epoca, no le permite entrar an un colegio elite sin dos apellidos. Bajo la amenaza de incendiarlo, se los dan, pero todavia no pisa la sala de la casa paterna. Al fin Fidel Castro Rus, pero papa no existe. Solo en el pago de recibos. Y la parte Rus es detestable, porque siendo coronela, es sumisa.
    Con este pedigree, como no puede salir Representante, se cargo un Cuartel, con decenas de muertos, incluyendo enfermos de un hospital.
    Como solo nos adoctrino el Apostol, nos convencio que era el Mesias prometido, pero ya sabemos como son los SOCIOPATAS, un dia se quito la careta y nos dijo:
    “Elecciones para que”.
    Toda la culpa del patetismo es nuestra, la de mi generacion, que nos gustaba el folklore del Choteo Nacional. Porque Sartre lo dijo a tiempo. Pero quien era Sartre?