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Ballet y totalitarismo

  • Oct 05, 200619:41h
  • 3 comentarios

Las principales escuelas de ballet existentes en la actualidad son la rusa, la francesa, la danesa y la cubana. Para los críticos de danza, siempre ha resultado “misterioso”descontando, desde luego, el “papel de la personalidad en la historia”, que dirían los marxianosque una isla del Caribe, sin “tradición en el género”, y sin ningún lazo cultural ni histórico con los movimientos balletísticos que fructificaron mucho antes en Francia, Rusia y Dinamarca, haya producido una escuela de ballet de esa envergadura.

Tanto fue el asombro que en la época de la Guerra Fría, algunos intentaron dilucidar el asunto de la manera más fácil: la influencia soviética en Cuba se había extendido al ballet. Estaban mal informados, porque si en algún lugar del país esa influencia nunca penetró fue en el Ballet Nacional de Cuba, debido a consideraciones estéticas de su directora –que no viene al caso explicar ahora–, y a una indudable rivalidad entre ambas escuelas que todavía persiste.

No había de qué asombrarse. El ballet clásico se desarrolla, se fortalece y se conserva enlas configuraciones socio-políticas que así lo favorezcan. Pero hay un hilo que une la manera en que Francia, Rusia y Cuba han concretado esas flamantes escuelas.

En el principio, fue el padre del género, Luis XIV, el rey bailarín, quien entendió la política barroca como representación. El coup d’ état que propinó a su (reina) madre –y a los nobles concomitantes con ella– no fue acaso tan decisivo en la implementación de su poder y en la creación del estado absolutista como el otro coup, el de la creación del ballet. Con ello, apartó a los rivales del trono porque los confinó a la inacción en el baile de la política, literalmente. El rey utilizó el ballet, el arte poliformo de su tiempo, de manera similar a como un gobernante actual utiliza su imagen mediática. Y algo más, sin duda fundamental: Luis XIV comprendió que entre el cuerpo del bailarín y el propio bailarín quedaba un espacio vacío. Un espacio ocupado con su cuerpo de rey, que, según la teoría de Kantorowicz, siempre es doble: privado y simbólico.

Para Luis XIV, el medio de fuerza –y su institución en poder– era la representación. Si delegó en este “representante” (su eficiente “ballet royal”), fue con tal de que lo sustituyera en la tarea de exhibir la autoridad y la legitimidad del régimen.

Después de este acto fundacional, el resto de la historia muestra que el ballet sobrevivió en Francia a la Revolución porque los jacobinos y Napoleón lo utilizaron como instrumento de propaganda. Los zares lo importaron de Francia, y como Luis XIV se percataron de que mientras más se sirve a “Dios”–a ese arte abstracto, colocado en un más allá estético, el del ballet clásico–, más se servía al poder del estado. Todavía hoy Francia es tributaria de la centralización comenzada por Luis, continuada por los jacobinos y acrecentada por Napoleón.

En el caso de Dinamarca, se trata de un país “monárquico”, lo cual indica el valor de la tradición. Rusia pasó del totalitarismo al autoritarismo actual. En Cuba, hemos tenido al mismo tiempo la consagración del totalitarismo y de la “escuela cubana de ballet”.

Por supuesto que absolutismo monárquico y totalitarismo son órdenes políticos diferentes. Sin embargo, Carl J. Friedrich y Zbigniew Brzezinski adujeron que “en cierto sentido, la dictadura totalitaria es la adaptación de la autocracia a la sociedad industrial del siglo XX”.

Alicia Alonso, profunda conocedora del ballet, intuyó quizás ya antes de 1959, que podía hacer un pacto con un “Luis” formidable. Si él era el estado, el ballet sería ella. Y ese pacto ha funcionado con éxito hasta hoy.

Isis Wirth
Munich

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3 respuestas
Comentarios

  • Anonymous dice:

    Isis, si es así como dices, ¿por qué es que el fascismo, nazismo y el franquismo no generaron escuelas de Ballet? Ni se pude hablar de una escuela de Ballet italiana, ni alemana, ni japonesa ni española.

    Me parece que esa correlación está traída por pelos…

  • BisBisBaobab dice:

    hey viva el ballet…el cubano es el unico donde los hombres parecen hombres y no damiselas…mi amigo…isanusi dice que lo peor que puede haber es un bailarin que cuando hace de principe parezca gay…eso es cierto….los hombres deberia dejar su predileccion sexual fuera del puesto de trabajo…viva el estilo de ballet cubano

  • BisBisBaobab dice:

    DEJEN DE IR A TUMIAMI BLOGGG…LEVO OPINANDO UN MES Y MEDIO Y NO ME DEJAM HABLARRRR….ALFREDOOOO ES MALOOOOOO….MUY MALOOOOOOOO….ALFREEEE- DUMMMMMM ETA PEOR QUE FIDELLL…ALFREEE DOOOO ES UN DICTATORSHIPPP….STOPPP GOING TO TUMIAMI BLOFGGGGGGG…STOPPPPPPPPPP SENSORSHIPPPP IN TUMIAMI BLOGGGGGG….TUMIAMI BLOGGG SUCKSSSSSSSS…ALFREDOOO ES UN ABUSERRRRR OF OPINADORESSSSSSSS…ESA GENTUZAAAA NO SIRVE PARA NADAAAAAA…SON UNOSSSSSSSSSSSSSSSS HPPP’SSSSSSSS DISFRAZADOSSSSSSS….ESTAN EMASCARADOSSSSS…..MIRA SE LOS PUEDO COMPROBARRRRR…EN TUMIAMI BLOGGGGGG LA SEMSURAH ES LEYYYYYY……KILLL TU MIAMI BLOIGGGGGGGGGGG

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