- sep 20, 2006 • 23:04h
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-Hay que ver el “affaire Herald” con ojos pragmáticos. Lo primero: saber si existen dos documentos esenciales para analizar el caso de los periodistas cesanteados: un contrato de trabajo escrito con The Miami Herald y un código de ética específico de la empresa. De existir, el siguiente paso sería darlos a conocer.
-Alguien dijo con pragmatismo: “En lugar de tantas cartas, Radio Martí debería ofrecer trabajo a tiempo completo a estos tres héroes”. No es mala idea, Radio y TV Martí son empleos bien remunerados y estables. Como dicen los informes de la Comisión de Ayuda a una Cuba Libre, esas agencias cubrirían cualquier proceso de transición en Cuba, así que estarían activas en el momento en que otras emisoras anticastristas de Miami podrían entrar en crisis.
-Primera razón de abogado norteamericano: “The Miami Herald actuó de forma cuestionable. El llamado “conflicto de intereses” se deshace a medida que uno avanza en el asunto. Pero si un juez me pregunta: ‘¿Cree usted que ante un hecho ambivalente la opinión periodística se puede inclinar hacia el lado de la agencia que paga?’, entonces debo reconocer que sí.”
-Segunda razón: “En La Florida los contratos de trabajo pueden cesar por voluntad (a will) de cualquiera de las partes, sin necesidad de dar explicaciones. Ahora bien, una vez que la explicación se da, debe ser creíble. Desde el punto de vista del derecho laboral, se puede cuestionar la explicación dada por The Miami Herald para cesantear a los periodistas, no su facultad para hacerlo. Y es interesante también preguntar por qué se vio inclinada la empresa a dar una explicación si no tenía que hacerlo.”
-Tercera razón: “Cuando uno elige ser periodista está optando por ‘inyectarse’ (injected) en el diseño de la opinión pública. Se trata de un riesgo asumido, donde la figura pública se expone a ser considerada con la misma libertad con que considera a las demás personas. Por eso es tan difícil que en el caso de los periodistas se pueda sostener una causa por difamación. Exponerse es parte consciente, uno de los riesgos de su trabajo”.




