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    Editor Jefe
  • ago 23, 200613:14h
  • 1 comentarios

Si una tarde de verano un viajero, harto de leer noticias sobre Cuba, se internase en la segunda parte de Beyond Belief, de V. S. Naipaul, bien podría llevarse una sorpresa. Los expertos hablan de Neopatrimonialism. “Regímenes sultánicos”, leemos en alguna traducción. Para Antonio Elorza, por ejemplo, cualquier semejanza es pura coincidencia. En Princeton, en cambio, lo tienen claro. Polémicas académicas aparte, cuando uno lee las crónicas iraníes de Sir Vidia, cuesta trabajo no ver las numerosas similitudes con la situación cubana: Batista como nuestro shah, Angola y Centroamérica como nuestra guerra Irán-Irak, el culto al ayatolah, las Brigadas de Respuesta Rápida como unos basiyin criollos, la misma mezcla de decepción y orgullo ante la Revolución traicionada, el antiamericanismo y la admiración del american way of life, la sociedad cerrada donde se persiguen las antenas parabólicas que crecen en los barrios bajos, la ilusión de que una generación de jóvenes llevaría a cabo un cambio… Y por todas partes la fe, esa coartada perfecta del converso.

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1 respuestas
Comentarios

  • Sin Ganas dice:

    Sin cuestionar las simulitudes que hace años pusiste en evidencia y que continúan, se me ocurre lo siguiente para añadir calor al puchero.

    Las broncas en países musulmanes donde las fuerzas de ¿seguridad? tiene la mano muy larga suelen ser duras.

    Revueltas del pan en Tunez, consecuecia de las imposiciones del FMI en su lucha contra los productos subvencionados, años 80/90, 400 muertos, un año después, parecido saldo en Marruecos.

    Guerra civil inexistente en Argelia. Lo que nos cuentan las fuentes de las que podemos disponer, es decir los medios occidentales, no se aguanta como explicación, no me creo que la explicación sea: militares y policias contra fundamentalistas… y no me lo creo porque despues de un remanso en el que pasaron mucho tiempo enterrando gente surge otra, en la que ya no hay fundamentalistas sino una etnia o minoria sojuzgada que se encabrona (no se si los tuaregs o los cabileños).

    Resultado: ni ellos saben concretar los cientos de miles de muertos que ha costado.

    Y eso que tanta risa debe darles a la policía y el ejército de Israel: Peleas entre facciones palestinas por gestionar las ruinas
    Resultado: muchos muertos unas veces de hamás y otras de fatáh.

    Lo de Iran ha dejado de interesarme (intensamente) desde que A. Espinosa de El País el viernes 19 junio/09 firma su pieza insinuando, y al ser insinuación ni la doy por sagrada, ni la autentifico ni me vale nada más que para borrar mi interés y dejar bien clara mi consideración por los que murieron, y los que morirán, y los que no mueren pero serán detenidos, maltratados e internados en esas cárceles suyas.

    La pieza “el poder detrás de musaví” habla de porqué está tan chulo el opositor. Le apoya Rafsanyaní, “uno de los hombres más ricos de Irán”. Preside el “consejo del Discernimiento”. (¡Quién pudiera!),atesora también secretos de Estado del tiempo en que siendo ministro participó en el lanzamiento de la Revolución Islámica, en la guerra contra Iraq (dicen que murieron de uno a dos millones de humanos) y acumula secretos sobre el caso Iran-Contra, de los tiempos en los que el Presidente Reagan estába plétorico en su lucha contra el comunismo mundial.

    Al parecer la única universidad privada del pais, con 3 millones de clientes, es también negociete suyo… su hijo el amo de la compañía del gas… la familia es dueña de la única compañía aérea privada del país. Los Rafsanyaní, no están descalzos.

    Y ahí precisamente, creo, sólo sospecho, la similitud con Cuba gana distancia, dentro de la isla no hay un poderoso, arropado por un clan, que puede plantarle cara al clan dominante. Si valen las otras comparaciones pero falta el “apostador” desde dentro que se enfade y mande a sus gentes a las calles.

    Se comprende así que Musaví esté tan crecido, no es un lider descamisado que salió del desierto y que viene a dar leña a los jeques corruptos… perece más una bronca bien gorda entre un neonazi y un millonetis, por persona interpuesta….
    Lo dicho, que mueran los menos.